Páginas: 196
Medidas: 15x21cm
Tapa: blanda
Colección: Nebrija
Categoría:

El teatro por dentro Autores, comediantes, escenas de la vida de bastidores, etc.

Eduardo Zamacois

Para que una compañía de las llamadas «de verso» merezca francamente y sin limitaciones el calificativo de «buena», no basta que sean notables todos los artistas que la componen; importa también que entre unos y otros haya cierta proporción ó equilibrio, pues de ello inmediatamente se derivará una belleza nueva: belleza de síntesis, belleza de […]

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Eduardo Zamacois y Quintana (Pinar del Río, Cuba, 17 de febrero de 1873-Buenos Aires, 31 de diciembre de 1971), fue un novelista español. No hay que confundirlo con su tío, el pintor del siglo XIX Eduardo Zamacois y Zabala, nacido en Bilbao y amigo de Mariano Fortuny. A los dos años la familia pasó de la isla de Pinar del Río a Marianao, un pueblo cercano a La Habana. A los cuatro años se trasladó con su familia a Bruselas, donde pasó un año, y luego a París, donde estuvo cuatro y llegó a dominar a la perfección el idioma francés. Aún adolescente marchó a Sevilla (1883), donde cursa la segunda enseñanza, y luego, con quince años ya, a Madrid, donde frecuentó la Universidad, primero matriculándose en Filosofía y Letras, terminando un año, y luego en Medicina, en que llegó a cursar tres y, al parecer, según declaró, con mucha vocación; pero al empezar a ejercer la clínica su vocación se desvaneció y terminó por volver a su inicial vocación tentado por el periodismo (pasó tres años colaborando en la revista de ateos, krausistas y republicanos Las Dominicales del Libre Pensamiento, dirigida por Ramón Chíes, ganó su primer duro en Demi-Monde y también participó en el anticlerical El Motín de José Nakens) y la literatura; ya había publicado su primera novela con diez y ocho años, La enferma, y luego otra, Punto negro. En 1894, el impresor José Rodríguez de Madrid publica Amar a oscuras, una novela corta de 82 páginas, género que Zanacois cultivó con asiduidad a lo largo de su carrera, al principio siempre de tema galante, por no decir erótico, y con un argumento frívolo.
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